Lot description:
Charles III. 8 escudos. 1760. Popayan. J. Bust of Ferdinand VI. AU 26,87 g. 37,41 mm. AC-2025; Onza-789; VI-1701. Encapsulated by NGC AU 53 (2934714-039). Minor marks. Scarce. Carlos III. 8 escudos. 1760. Popayán. J. Busto de Fernando VI. AU 26,87 g. 37,41 mm. AC-2025; Onza-789; VI-1701. Encapsulada por NGC AU 53 (2934714-039). Pequeñas marcas. Escasa.
Popayan onzas. The mint of Popayan was the last one established by the Bourbons in the 18th century. After much insistence from its citizens, arguing that it would benefit trade and improve fiscal collection, the king finally agreed to their request on June 29, 1729, on the condition that all expenses would be covered by the city. However, since this was not possible, its construction was put on hold, especially since José Prieto, treasurer of the mint of Santa Fe de Bogotá, tried to either prevent or control its development, claiming that he had the king's privilege to establish any other mint needed in the New Kingdom. Finally, Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo offered to cover all the costs of the process, and King Ferdinand VI authorised the official opening of the new mint with a Royal Decree dated May 2, 1749, appointing Valencia as its treasurer. It's worth noting that the first coin from the Santiago mint was also issued in that same year. However, Prieto's heirs once again claimed their rights, which led the Viceroy to halt the mint's construction when it was nearly finished. The process was only completed after a new Royal Decree, issued on May 27, 1756, ordered the immediate opening of the mint, which began production in 1758. When Charles III ascended to the throne, many mints introduced new busts. However, in Popayan, the so-called third monetary bust of Ferdinand VI, created by Tomás Francisco Prieto, was retained, and with it, the mint began to strike onzas in the name of Charles III from 1760 to 1771, marking the final production of the pelucona type of onzas under a Spanish monarch. An important collection is presented here (1760, 1761, 1763, 1767, 1768, 1769, 1770, 1771), which also highlights the ongoing issues, as the mint was closed once more by a decree on October 27, 1761, though production did not halt until May 1763. Due to complaints, especially from Quito, which claimed significant harm to its commerce, the king ordered its reopening in August of 1766 and its incorporation into the Crown in 1771. However, Valencia was compensated by retaining his position as treasurer, which was passed down to his son Joaquín in 1784. Shortly after the death of the founder (1788), King Charles IV granted his son, Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, the title of Count of Casa Valencia in November 1789. The major monetary reform of 1772 provided the opportunity to finally mint coins in Popayan featuring the authentic portrait of Charles III, along with his new coat of arms on the reverse (1772-1789). Las onzas de Popayán. La ceca de Popayán fue la última de las establecidas por los Borbones en el siglo XVIII. Tras mucho insistir sus ciudadanos alegando que beneficiaría al comercio y a una mejor recaudación fiscal el rey accedió a su deseo el 29 de junio de 1729 con la condición de que todos los gastos corrieran a cargo de la ciudad, y como eso no fue posible su construcción quedó en suspenso, ya que además José Prieto, tesorero de la ceca de Santa Fe de Bogotá intentó impedir o bien controlar su desarrollo alegando que tenía un privilegio del rey para establecer cualquier otra ceca que se necesitara en el Nuevo Reino. Por fin Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo ofreció hacerse cargo de los costes de todo el proceso y el monarca, ya Fernando VI, autorizó la apertura definitiva de la nueva ceca por Real Cédula de 2 de mayo de 1749, nombrando a Valencia su tesorero. Recordemos que en ese mismo año salió la primera moneda de la ceca de Santiago. Pero los herederos de Prieto volvieron a pleitear por sus derechos, lo cual llevó al Virrey a paralizar las obras de la ceca cuando ya estaba prácticamente terminada, y sólo se concluyó el proceso cuando una nueva Real Cédula de 27 de mayo de 1756 ordenó que se abriese la nueva ceca sin demora, empezando su producción en 1758. La llegada al trono de Carlos III supuso en muchas cecas la realización de un nuevo busto, pero en Popayán se mantuvo intacto el llamado tercer busto monetario de Fernando VI, obra de Tomás Francisco Prieto, y con él se acuñarán las Onzas a nombre de Carlos III desde 1760 a 1771, siendo por tanto las últimas onzas peluconas de un monarca hispano, de las que aquí se ofrece una importante muestra (1760, 1761, 1763, 1767, 1768, 1769, 1770, 1771), que además nos informa de que los problemas continuaban, ya que la ceca volvió a ser cerrada por orden de 27 de octubre de 1761, aunque sólo se detuvo la producción en mayo de 1763, pero debido a las reclamaciones, especialmente de Quito, que alegaba un gran daño en su comercio, el rey ordenó su reapertura en agosto de 1766 y ordenó su incorporación a la Corona en 1771, aunque Valencia fue compensado manteniendo su cargo de tesorero, que sería transmisible a su hijo Joaquín, lo que ocurrió en 1784. Poco después de la muerte del fundador (1788), el rey Carlos IV concedió a su hijo Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón el título de Conde de Casa Valencia en noviembre de 1789. La gran reforma monetaria de 1772 fue la ocasión para aceptar por fin acuñar en Popayán con el retrato verdadero de Carlos III y mostrando en el reverso su nuevo escudo (1772-1789).
Starting price: 2500 EUR |  |